¿Qué es el Coaching?
Fundamentalmente, tener un coach te aporta:
- Una visión externa de tus circunstancias, más neutral y objetiva.
- La posibilidad de hacerte percibir nuevas opciones y puntos de vista válidos.
- Una persona genuinamente interesada en que alcances el objetivo que te marques.
- Alguien congruente y honesto en el proceso de tu acompañamiento.
- Una persona que te va a apoyar y escuchar como te mereces.
- Dirección y sentido a tu esfuerzo.
- Una planificación de objetivos y acciones a emprender.
- Una persona que te va a considerar según lo que puedes llegar a conseguir, y no en lo que has conseguido.
- No centrarte en el ¿Por qué?, sino en el ¿Por qué no?.
- Sentirte escuchado y comprendido.
- Un feedback o información de retorno de lo que no eres capaz de ver o percibir.
- Anímo, aliento y alegría en tu proceso.
¿Para quién es idóneo?
El coaching ha demostrado su utilidad para:
- Estudiantes preparando oposiciones y exámenes.
- Profesionales que quieren orientar su carrera adecuadamente.
- Padres que desean entender y comunicarse mejor con los hijos.
- Personas afectadas por una pérdida o separación reciente.
- Trabajadores con dificultades de adaptación a su entorno laboral o que sufren mobbing.
- Personas que saben lo que no quieren pero no lo que sí quieren.
- Personas que buscan una mejor integración en su entorno social o mejorar su comunicación personal.
- Aquellos que han decidido seguir soñando con la vida que quisieron vivir.
- Parejas que quieren mejorar su relación.
- Personas que desean mejorar sus habilidades sociales.
- Aquellos que necesitan mejorar su autoestima y seguridad en sí mismos.
- Directivos y mandos que deben hablar en público.
- Profesionales que deben abordar retos o proyectos importantes o difíciles.
- Personas jubiladas que quieren sentirse útiles.
- Y muy especialmente aquellos interesados en su propia evolución y en su desarrollo personal.